Kylian Mbappé ha logrado una nueva victoria legal contra su antiguo club, el París Saint-Germain (PSG), luego de que la comisión paritaria de recursos de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) francesa ordenara al equipo parisino pagarle los 55 millones de euros que reclama por impagos de la última temporada. Sin embargo, el PSG anunció que no tiene intención de acatar la decisión y que agotará todas las vías legales, incluso las instancias laborales, para evitar el pago, según informó un portavoz a la agencia EFE.
Este fallo de la LFP es el segundo en favor de Mbappé, tras una resolución previa de la comisión jurídica, aunque el PSG aún puede apelar ante la Comisión Superior de Apelación de la Federación Francesa de Fútbol (FFF). El club sostiene que el pago de los 55 millones está vinculado a un acuerdo verbal con Mbappé, alcanzado cuando los dueños cataríes decidieron apartarlo temporalmente de la primera plantilla al inicio de la pasada temporada. Sin embargo, los abogados de Mbappé consideran que este acuerdo no tiene validez legal.
Un portavoz del PSG declaró que el jugador rechazó varias propuestas de conciliación, lo que obliga al club a recurrir a la justicia ordinaria, un proceso que podría extenderse por meses o años. Además, resaltó que, a pesar de los beneficios otorgados al jugador durante siete años, Mbappé se ha negado a cumplir con lo que el PSG considera “compromisos básicos” con la institución y su afición.
La relación entre el PSG y Mbappé se ha visto cada vez más deteriorada desde la firma en 2022 de la extensión del contrato por dos años, con una opción adicional que el delantero decidió no activar. Esta decisión desencadenó una serie de tensiones que culminaron con su apartamiento temporal del equipo en 2023, bajo la dirección de Luis Enrique.
El PSG argumenta que el acuerdo para el regreso de Mbappé incluía el compromiso del jugador de no dejar el club sin una compensación económica, lo cual, según el club, justifica la retención de los 55 millones. Mbappé, sin embargo, sostiene que dicho acuerdo ya no tiene vigencia y que contiene cláusulas no oficiales. Esta disputa representa un punto álgido en la relación entre el jugador y el PSG, que el club considera «dañina para el fútbol francés.»








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