El primer día de la huelga convocada en San Francisco de Macorís se desarrolla de forma pacífica, con el respaldo de varias organizaciones populares que exigen soluciones a problemas como los apagones, las altas tarifas eléctricas y la falta de agua potable, además de la construcción de obras de infraestructura esenciales para la región.
Comercios en sectores como Cuesta Blanca, Vista del Valle y las Espínolas han cerrado sus puertas, mientras que el tránsito permanece reducido en la zona. Las calles están bajo vigilancia con patrullaje de unidades antimotines y efectivos del ejército para garantizar el orden.
Los organizadores piden a la ciudadanía unirse a la manifestación, destacando que las demandas buscan mejorar las condiciones de vida y el desarrollo del nordeste.










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