El Gobierno francés ha abierto la posibilidad de modificar el acceso a la nacionalidad para los hijos de extranjeros nacidos en su territorio, un debate que se ha intensificado tras la reciente votación en la Asamblea Nacional para restringir este derecho en el departamento de Mayotte.
El primer ministro François Bayrou señaló que el tema puede discutirse dentro de un marco más amplio que contemple el significado de ser francés y los derechos y deberes que ello implica. Por su parte, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha pedido un referéndum para reformar la Constitución y cambiar el actual sistema de nacionalidad, argumentando que «ser francés no puede depender del azar del nacimiento».
El debate, impulsado por sectores del centroderecha y la extrema derecha, busca endurecer las condiciones para obtener la nacionalidad francesa, especialmente en territorios como Mayotte, donde la inmigración ha crecido de manera significativa en las últimas décadas.










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