La presidenta del Senado de Massachusetts, Karen Spilka, reafirmó este miércoles la postura del estado frente a las políticas migratorias impulsadas por el presidente de EE. UU., Donald Trump. Spilka dejó claro que Massachusetts no destinará recursos locales para colaborar en deportaciones de inmigrantes, salvo en casos que involucren actividades criminales.
Estas declaraciones fueron realizadas durante una reunión con senadores en el Congreso de la República Dominicana, donde Spilka defendió la autonomía de los estados en la gestión de políticas migratorias. “La migración es un asunto federal, pero los estados tienen el derecho de establecer cómo se implementan estas medidas dentro de sus jurisdicciones”, señaló la legisladora.
Resistencia a las políticas federales
Spilka resaltó que cualquier cambio sustancial que proponga el presidente Trump en materia migratoria debe pasar por una reforma constitucional, subrayando que los estados como Massachusetts están comprometidos a proteger a las comunidades inmigrantes. «Nuestra prioridad es garantizar que las familias puedan vivir sin temor, siempre que no estén involucradas en actividades criminales», expresó.
Apoyo a la comunidad inmigrante
La postura del Senado de Massachusetts refleja una política de resistencia ante iniciativas federales percibidas como estrictas o discriminatorias hacia los inmigrantes. Spilka destacó que el estado continuará implementando políticas inclusivas y abogando por una reforma migratoria integral que respete los derechos humanos y valore las contribuciones de los inmigrantes al país.
El compromiso de Massachusetts refuerza su posición como uno de los estados líderes en la defensa de los derechos de las comunidades inmigrantes, en un momento en el que las tensiones en torno a las políticas migratorias ocupan un lugar central en el debate nacional.










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